
"Aun cuando me hago el propósito de olvidarte, de no pensar más en ti, más aún sabiendo que todo esto es unilateral y que por lo tanto no tiene sentido, me resulta imposible olvidarte y creo que no transcurre un solo día sin que de uno otro modo, en algún momento, piense en ti. Te imagino feliz…Pero cuanto desearía ser yo aquel que te hace feliz. Luego no puedo dejar de preguntarme si en realidad será feliz…sonreirás como lo imagino. Amarás como imagino ¿Y te amarán como mereces? Se muy bien lo que a estas alturas de tu vida quieres y por eso te imagino esforzándote por ser feliz, por lograr lo que más quieres, a toda costa, por sobre todo, perdonando todo. Supongo que si en un comienzo, quizás no fuiste muy feliz, con tu tenacidad, con tu perseverancia, cada segundo que pasa, cada minuto, cada hora eres más feliz que el anterior, porque te haz propuesto subir esta montaña, porque te estás esforzando para lograrlo y seguramente lo lograrás. O cuando menos habrás puesto tal cantidad de cimientos, tal cantidad de espacio entre ustedes y cualquiera, que si antes podía mantener alguna esperanza, cada día que pasa mi esperanza debe ser menor.Que sensación tan ambigua. Alegría por tu felicidad y tristeza por que la alcanzas sin mí. ¡Y qué locura estar pensando en ti, qué locura darte a diario un espacio de mi vida, de mis pensamientos, de mi corazón, de mi espíritu, robándolo a quienes debía dedicárselo, para ocultamente mantenerlo fiel a ti, sin que nadie lo sepa, ni tu misma. Sin que lo valores, por que ni si quiera sabes que existe.¿Habrán muchas más historias como esta? ¿Cuánto durarán? ¿Tendré cura? ¿Podré reponerme alguna vez?¡Te extraño!"
Si verdaderamente deseamos la felicidad de los demás, tenemos que aprender que tal vez, sea lejos nuestro. No imagines, el amor imaginado es imposible de saciar, ama la realidad, sólo así se ama realmente. Un beso.
ResponderEliminar